Leyendas
El pimentón de La Vera
Dejarme al menos que este humilde escritor y poeta enamorado de La Vera, embellezca vuestro nombre con este humilde poema.
Al Pimentón de La Vera.
Mis padres me enseñaron,
A ser paciente en mi nacencia,
A disfrutar de mí corta vida
Y a querer a mi madre tierra.
¿Quién soy yo?
El pimentón de la Vera.
El sol meda color
Sobre los campo de La Vera.
Mi cuerpo adormecido
Vio pasar lar la primavera,
Como un risa de niño en volviéndome
Con el polvo del camino.
No se si sueño dormido o despierto
Pero conozco al hortelano,
Como acaricia la tierra, con sus manos cansadas
Y la azada en la mano.
De Marcelino, hortelano de Garganta la olla,
Que con su manos cansada a caricia la tierra
Como pintor que pintas un lienzo,
Como se siembra el pimentón de La Vera.
El pone el lienzo yo pongo el color verde.
De mi nacimiento y el blanco de mi flor
Y el rojo de mi corta vida.
Pero por la cocina, doy mi vida.
Pero
Oigo las canciones de mi tierra.
Las que cantaban los jornaleros al despertar la mañana.
Cuando sembraban la cosecha.
Soy fiel a mis principios
Y crezco en los valle de la vera.
Soy fiel al que me cría, en un mundo rojo
De mí querida tierra extremeña.